Un blog con contenido bíblico para cubrir las necesidades espirituales de la mujer de todos los tiempos.
Escríbeme a yolimallen@convertidosacristo.org o a yolimallen@gmail.com

Para ti casada




¿Respeto Yo a mi marido?


Por Yoli de Mallén

La mujer es un ser sensible, sentimental y detallista; a ella Dios no le manda en Su Palabra amar a su marido; porque ella lo ama sin que se le pida y se lo dice y se lo repite continuamente, sin ningún problema.

Sin embargo sí le hace el Señor este llamado al marido; como dice y vemos en el verso de la carta a los Efesios, donde dice al marido que ame a su mujer como a sí mismo, porque el hombre por naturaleza sí se ama a sí mismo.

Pero lo interesante es que a nosotras nos manda que Respetemos a nuestros esposos.
¿Qué pasa?
¿Es que por lo general NO lo respetamos?
¿O somos muy dadas a la falta de Respeto?

Soy una esposa igual que tu, y me encantaría conocer bien cómo puedo mejorar mi actitud hacia mi esposo y respetarle como Dios me manda.
Para esto debo entender un poco de dónde viene la naturaleza de esta palabra.
“Respeto” viene del griego “FOBEO” que significa TEMER.
Se utiliza en voz pasiva ene l Nuevo Testamento.

En Efesios 5:33 habla de un temor reverencial de parte de la mujer hacia su marido.
Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido”.

Respetar a mi marido es tenerle y manifestarle un temor reverencial a su persona, posición que ocupa de líder, cabeza autoridad del hogar, jefe gobernador, ejemplo, pastor familiar, proveedor, protector y amante ideal; en todo tiempo y bajo cualquier circunstancia.

¿Y cómo puedo yo mostrarle a mi esposo un temor reverencial correcto?
Analicemos un poco más; la palabra TEMOR da la idea de un deseo ardiente de obedecer y hacer todo correctamente, para no ser corregido ni recibir amonestación ni disciplina si fallamos.

Y la palabra REVERENCAR, inmediatamente la asocio con los reyes, o personas muy pero muy importantes. Suelo imaginarme ante un gran trono donde hay un rey sentado y yo me postro y me rindo ante él, reconociendo quién es, lo que representa, y mi situación de sumisión y de obediencia ante todo lo que me pida, para cumplirlo con la mejor actitud y desempeño posible, cosa que quede totalmente complacido.

Como suelo hacer en mis escritos, me gustaría compartir algunas ideas prácticas de cómo respetar de forma correcta a nuestros esposos, en situaciones diarias de la vida:

1.    Si mi esposo llega malhumorado del trabajo (por el mal día que tuvo) y sube el tono de voz para hablarme por algo que pasó en la casa… no lo tomaré a mal, ni de forma personal,  no le responderé; por todos lo medios callaré. Recordaré que las respuestas blandas aplacan la ira, ya habrá oportunidad de hablar con más tranquilidad y se desahogará contándome lo sucedido.

2.    Si estoy ocupada trabajando, pero mi esposo me llama… pondré una pausa a mi trabajo o labor que estoy realizando y acudiré a ver  lo que le pasa. Así le demostraré que él es lo más importante para mí y que va por arriba de todo.

3.    Si le doy un permiso a los niños, y mi esposo llega y cambia la orden… enseño a mis hijos que papi habló y que mami también está bajo su autoridad, por tanto la orden que se efectuará es la que papi dijo.

4.    Si estoy ocupada y mi marido comienza a contarme algo… le mostraré toda la atención, miraré a sus ojos y escucharé  atentamente lo que me dice. No tendré preparada la respuesta antes de que termine.

5.    Si mi marido me requiere y necesita íntimamente… no me negaré nunca, recordaré cual es mi deber como esposa y el mandato de Dios. No será por mi culpa que se irá a buscar a otra, para que lo satisfaga.

6.    Si  mi marido me llama la atención por algo que he hecho, injustamente…. No me defenderé, dejaré mi causa al Juez justo, al Señor Todopoderoso, dejaré que Dios me defienda y juzgue mi caso, esperaré  tranquila, confiada en que el Señor defiende sus hijos de la forma que jamás podríamos hacer nosotras.

7.    Respetaré  y obedeceré todas sus decisiones y  las cumpliré; también se las haré cumplir a nuestros  hijos, sin quejas ni murmuraciones.

8.    No perderé la oportunidad de decirle cuánto lo admiro y respeto por todo lo que hace  por mí y mi familia;  por la manera que se esfuerza en trabajar y suplirnos de todo lo necesario, por su atención para mi familia, por su protección, por su cuidado, por ser el pastor familiar (si es creyente).

9.    Si estoy  con mi grupo de amigas de confianza... no hablaré  de mi esposo, ni lo criticaré, ni me burlaré de él y sus costumbres o debilidades íntimas diferentes a las mías.

10. En una reunión de parejas no lo compararé con otro esposo.

11. Nunca hablaré mal de su familia… aunque sea verdad.

12. No me reiré o haré chistes de sus limitaciones frente a otros… lo lastimaría. Proclamaré  solo sus buenas cualidades y lo  admiraré cada vez que pueda…

¡Si haces esto mi amiga o hermana en Cristo,  no te arrepentirás!

Si estás casada fue porque un día tomamos la decisión de unirnos a un hombre para que fuese nuestro compañero, nuestra cabeza, nuestro guía, nuestro sostén, y esto hasta que la muerte nos separe. Por tanto debemos recordar el lugar que Dios le ha puesto y el lugar nuestro como Su ayuda idónea.

El amor y el respeto son las claves de suma importancia para el éxito  en el matrimonio. Pero es básico recordar que se deben practicar en cada minuto del día, en la constancia y perseverancia es que podremos ver los resultados anhelados, conforme a la voluntad de Dios.

¿Respeto yo a mi marido?

Si lo he hecho y lo hago, siempre hay oportunidad de mejorar, por amor a mi Señor.
Y si no lo he hecho de la mejor manera, nada mejor que HOY para comenzar.

Si no te puedes sentar a conversar con él… cara a cara; le puedes hacer una cartita dónde con toda sinceridad de tu corazón; no le digas que lo amas pero sí:

1.    Dile cuanto  lo admiras, y agradeces al Señor que sea tu esposo;  que él es un muy apreciable regalo de Dios para tu vida.
2.    Que  reconoces su arduo trabajo y esfuerzo para proveer para todas tus necesidades y las de tus hijos en todo tiempo.
3.    Que le honras y respetas su posición de líder, cabeza del hogar y autoridad máxima y que te sujetarás a él gozosa y confiada; como al Señor.
4.    Que quieres ser su Ayuda Idónea, como te manda la Palabra de Dios.
5.     Que orarás diariamente  para que el Señor los guie a tener un matrimonio que le Glorifique y que pueda ser de testimonio para otros.

¡Anímate!... Te aseguro resultados MARAVILLOSOS…











La Carrera del Matrimonio

Querida Amiga y hermana en Cristo:

Si estás por comenzar tu vida en la etapa del matrimonio, o llevas pocos años incursionando en él… este consejo es solo y especialmente para ti.

! Bienvenida a la Carrera de la mujer casada! 
  
El Matrimonio es como una carrera de obstáculos,  estos obstáculos son las diferentes situaciones que se presentan día a día, aquellas cositas que se te dificultan resolver, problemitas que te impiden seguir tan contenta como imaginabas; aprendan (porque el matrimonio es de dos) a saltarlos juntos, riéndose y gozándose de ellos. Pero esperen el próximo obstáculo, puede ser más alto y más difícil, brínquenlo juntos, y sigan la vida atentos porque es seguro que vienen más, de repente cuando no se lo imaginan aparece otro,  no se detengan salten…

Aprendan a disfrutar y divertirse juntos cada momento de sus vidas, como esposos, como un solo cuerpo, con la bendición de Dios. Recuerden las palabras de la epístola a los Hebreos,

 13:4 Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios.

Hoy  pueden faltar unos cuantos días para comenzar su vida de casados, o estar ya en sus primeros años de experiencia; aunque parezca imposible, dentro de muy  poco, les han pasado 10 años de matrimonio, y si no me crees mira a tu alrededor, a tus  amigas, compañeras, familiares y dime…

 Pero como te decía, lo importante es saltar y seguir juntos la carrera, si alguno se cae, para esto tiene a Su compañero, para que se ayuden uno al otro a levantarse… todos podemos caer.  ¡ADELANTE!

 Que debemos terminar y llegar victoriosos a la meta, no darse por vencido y salir de la carrera, como vemos hoy día muchos cobardes que abandonan su matrimonio y el pacto de amor y compromiso que una vez hicieron ante Dios.
Hay que concluir con esta hermosa oportunidad que Dios nos permite, de participar de la Carrera del Matrimonio y sobre todo, terminar JUNTOS, hasta que la muerta nos separe.

En cada situación que enfrentamos de nuestra vida de casadas, ya sea, una situación maravillosa donde todo sale a las mil maravillas; o una situación No tan maravillosa donde las cosas no salen ni por un momento como lo esperábamos… mi querida  amiga…
La conclusión será la misma:

1.    Da gracias a Dios por TODO, El sí conoce lo sucedido, lo ha permitido y no le pasó por alto ante Su presencia, de seguro será para enseñarte y sacar ventaja de ello,  por tanto confía y espera.
 No vallas corriendo donde mami, ni mucho menos papi, por grande que sea para ayudarte, ¡No funciona!

2.    Ora y pide al Señor sabiduría para que las decisiones a tomar sean guiadas siempre por la Palabra de Dios, conforme a Su perfecta Voluntad, no según la voluntad tuya, recuerda que el corazón es engañoso más que todas las cosas y nuestra carne es super-debil.

3.    Dale el respeto y la honra a tu marido por encima de todo, fue la cabeza que elegiste, el líder de tu hogar, tu máxima autoridad, ante  Dios es quien lo merece, tenga o no razón. Recuerda lo que hemos aprendido: que fuimos creadas para ser SU AYUDA IDONEA.
Deja que el Juez Justo, nuestro Señor Jesucristo tome el control  y resuelva el caso, solo El puede decir “CASO CERRADO”.

4.    El silencio y el control de nuestra lengua a tiempo, serán muy buenos aliados para no provocar una pelea sin fin, que en lugar de una cama calientita  y acurrucadita;  traerá una almohada fría en el medio de ustedes dos.

5.    Y por último, No olvides ser la amante ideal, que siempre está dispuesta para su marido y atenta a sus necesidades, recordando que es un mandato de Dios, como nos dice 1Corintios, si tu no lo haces lo puede hacer otra…
7:4 La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. 
7:5 No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.

Cada hogar nuevo que se forma, trae sus  propios “obstáculos” incluidos, viene todo en un paquete, son muy  diferentes unos de otros, por tanto no trates de compararte  con nadie, ni hablar de tus cosas privadas e íntimas, tu situación es ÚNICA, solo tuya.
 Es por eso, ¡ESPECIAL!

Pero la mejor noticia… Dios la conoce.
Y como dice el versículo en Romanos 8:31,

 “Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?

Cuando te preocupe algo… acude a Dios, nadie como Él.

Dios te bendiga mi amiga,
Y  Recuerda que muchos podemos  estar de ti,  BIEN  CERQUITA…
 Pero  solo  para  compartir bendiciones.

Te amo,
 Yoli de Mallén







El Hogar Ideal

Por Yoli de Mallén

Toda mujer cuando se casa sueña con poder tener el “HOGAR IDEAL”. Lee e investiga, en libros y revistas todo cuanto está a su alcance, hasta  creer conocer cómo lograrlo y se esfuerza en tratar de conseguirlo a toda costa.
Al pasar el tiempo se da cuenta que sola no puede, que necesita algo más, y a lo mejor ha invertido o cambiado algo del plan original, por tanto su hogar  no funciona como ella soñaba sería.

Aquí entonces comienza a cuestionarse ¿Qué le ha pasado? ¿Quién puede ayudarle a localizar su problema? ¿Tiene  todavía solución?
Para esto debemos ir  definitivamente al Manual del fabricante, a la Palabra de Dios, la única fuente que tiene toda la información que necesitamos para darnos cuenta dónde y cómo debemos hacer las cosas, para que realmente funcionen de la manera perfecta. Dios nuestro creador es quien conoce todo lo que tenemos que hacer para lograr la felicidad que tanto deseamos.

Dios conoce nuestro hogar:
1.      Nadie como Dios para saber realmente lo que ocurre en nuestro Hogar, Él ve todo lo que ocurre en su interior (hipocresías, mentiras, avaricia, violencia, pleitos, envidias, robos, etc.)
2.      Dios conoce cada uno de los  miembros que forman nuestra familia; cómo son cada uno en realidad, en lo más íntimo de su ser.  Dios se preocupa por nuestro Hogar.
3.      Dios nos entiende y sabe cuándo sentimos miedo, estamos tristes, solitarios, ansiosos, no tenemos paz ni felicidad.
4.      Dios quiere arreglar cada detalle de nuestro Hogar; Él quiere purificarlo.

Dios nos dio leyes para mantener un Hogar Ideal y Feliz, las cuales cuando se desobedecen traen desdichas y muchos problemas al hogar.
Dentro de las leyes para el mejor funcionamiento de nuestro hogar están:

1.      Dios debe ser el primero en el hogar, el centro  donde todo gire a su alrededor.
Desde el principio Dios decidió usar el Hogar como ejemplo de la manera en que debemos amarlo y obedecerlo a Él.  Existe un orden el cual no se debe alterar, pues el hacerlo trae terribles consecuencias.
          El orden de autoridad establecido por Dios para el hogar es:
                                                               DIOS

 


  CRISTO

 


VARÓN

 


MUJER

 


HIJOS

2.     El padre como la autoridad máxima puesta por Dios,  debe como la cabeza que es, dirigir el Hogar bajo la dirección y ordenanzas  de Dios y proveer todas las necesidades de su familia, tanto espirituales como materiales. Job 1:5 dice que oraba por cada uno de sus hijos.
      El padre debe dedicar calidad de tiempo a  cada uno de sus hijos.
3.     El Padre y la madre deben trabajar como UNO. Ambos deben amar a Dios con sus vidas, de corazón sincero, así como con sus labios. Dios quiere que los padres sean una fuente de fortaleza y guía. Que sean ejemplo para sus hijos y sus futuros hogares. Deben buscar que su hogar sea un lugar de paz, de amor y seguridad. Dios no quiere que haya hipocresía ni falsedad dentro del hogar.
4.      Los hijos deben amar, honrar y obedecer a sus padres:
AMAR: Como Cristo amó, hasta el punto del sacrificio, no buscando lo nuestro sino lo del otro así deben amar los hijos a los padres y viceversa. Es fácil amar a los que sean amables, pero se necesita ser cambiado realmente por Jesús para amar aquellos que No son tan amables.
HONRAR: Es un mandamiento de la Palabra de Dios. (Éxodo 20:12) Debemos respetar la autoridad, considerar sus consejos, apreciar su dedicación, reconocerlos y decírselos. Es el único mandamiento con promesa, de larga vida y bienestar a quienes lo obedezcan.
Si lo quebrantamos, tendremos:
                Una vida corta.
                Una vida corrompida
Ejemplo de esto tenemos a Absalón (hijo de David).
OBEDECER: Debemos hacer lo que se nos pida rápido y contentos, de buena forma. Es un mandamiento y no nos pone condiciones para obedecer, no nos dice que obedezcamos a nuestros padres, si son buenos, amables, nos lo piden de buena forma, cuando queremos, cuando estamos dispuestos. No nos dice que obedezcamos a nuestros padres,  si son o no creyentes.
Dios dijo; Obedecer a vuestros padres en todo.
Significa que mientras estemos en el Hogar, viviendo y manteniéndonos bajo su techo, debemos obedecerlo por amor a Jesús. Colosenses 3:23-24.
Es tiempo de hacer un alto y pensar un poquito…
¿Hemos agradecido a Dios por el Hogar que nos dio?
·      Una Nación es tan fuerte como lo sean sus Hogares.
·      El Hogar es el fundamento del orden.
·      Cuando los hogares comienzan a dividirse, la rebelión, el desorden, estallarán en las calles.
·      El trabajo de Satanás es romper el vínculo del amor en el Matrimonio.

¿Tienes tú un HOGAR IDEAL?
 Si lo tienes, pídele al Señor lo continúe bendiciendo y  protegiendo.

Si no lo tienes, es el mejor momento de repasar dónde está el problema y comenzar a cambiar  rogándole al Señor Su ayuda y misericordia.
Si necesitas, recuerda que en la multitud de consejos está la sabiduría, acércate a personas apropiadas (como el pastor) que te puedan aconsejar por la palabra de Dios.

¡Dios quiere que tengas el HOGAR IDEAL!






LOS  TRES  ENEMIGOS  DEL MATRIMONIO


Por Yoli de Mallén


Si hacemos un poquito de memoria, podemos recordar que casi todos los cuentos que nos hacían o leíamos siendo niñas, sobre todo los más románticos, terminaban con éstas palabras:
“Se casaron… y vivieron felices para siempre”.

Pero lamentablemente esto no sucede con mucha frecuencia. A medida que pasa el tiempo son menos los matrimonios que perseveran juntos hasta el fin de sus días;  y dentro  de los que llegan, no sé cuantos pueden afirmar que cumplen con la segunda parte de “y vivieron Felices”.

Hoy repasaré  un mensaje de mi esposo,  utilizado para unas Bodas, que quedó grabado en mi corazón.  Estos son  los tres enemigos o peligros que en diferentes momentos, pueden traer problemas y desestabilizar al matrimonio.

Pero comenzaremos desde el principio…
Quede claro, que un Matrimonio entendemos es la unión de una pareja: Hombre y Mujer, que por decisión mutua dejan padre y madre para unirse en una sola carne, formando un nuevo hogar con el fin de procrear hijos y llevar una vida juntos en armonía, hasta que la muerte los separe.
Ese matrimonio por razón de ser compuesto por dos personas tan diferentes; sexo, gustos, crianza, costumbres, cultura, edades, raza, idioma etc. se ve afectado en su trayectoria a sufrir de ajustes y adaptación.

Dependiendo del verdadero amor sacrificial, aquel que busca la felicidad del ser amado; hará más fácil estos cambios de adaptación y aceptación uno del otro para que resulten menos traumáticos.

Pero hemos mencionado la presencia de 3 enemigos que a veces traen mayor discordia y añaden graves daños si no se enfrentan de manera correcta.

1er Enemigo: Los padres de los novios o los suegros

La Palabra de Dios enseña desde Génesis 1:28
“Dejará el hombre padre y madre y se unirá a su mujer y los dos serán una sola carne”.

La pareja debe saber con claridad que como dice el refrán “el que se casa, casa quiere”. Deben mudarse lejos de sus padres, aparte, SOLOS.
Ya no irán a ellos a contar sus problemitas y desacuerdos que enfrenten como pareja que comienzan a conocerse día a día.
Ya no aceptarán como primeras las sugerencias de los suegros y padres, por arriba de las de su esposo.
La pareja debe entender que su matrimonio es cosa de dos, que ahora son UNO, no más, que no puede haber un tercero, que no sea el Señor Jesucristo, para tener ése éxito anhelado.

Los suegros y padres sabios entenderán y respetarán la independencia de la pareja; solo emitirán opiniones cuando se le soliciten, de lo contrario oirán y permanecerán callados orando, Ya ellos pasaron por lo mismo cuando se unieron en matrimonio y pueden comprender bien la situación.

2do  Enemigo; los hijos

Cuando  digo que  los hijos son enemigos del matrimonio, no me estoy refiriendo a  la verdad de que sí son un regalo de  parte de Dios, para administrar, amar, educar, guiar, disciplinar, amonestar en el amor de Dios.
Me refiero a que si no le dan el lugar correcto en el orden de prioridad puesto por Dios; afectarán la buena estabilidad y po ende felicidad del matrimonio.
Dice en Efesios 5:22-24
“Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; porque el marido es la cabeza de la mujer, así como Cristo es la cabeza de la Iglesia, la cual es su cuerpo, y él es Su Salvador.  Así que , como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo  estén a sus maridos en todo”.

El orden de prioridades establecido por Dios para la mujer en el matrimonio es:
Primero Dios (Jesucristo), luego la cabeza representada en su esposo, luego la mujer, y por último los hijos.
Cuando se altera ese orden… hay problemas.
¡Cuántos hogares han traído desdicha a sus vidas por darle más importancia a un hijo que a su marido!
Variar el orden es variar la Voluntad de Dios; NO RESULTA.

Los padres deben saber sus respectivos lugares, valorarlos y darlos a conocer con claridad a sus hijos. Esto no es restarles amor, ni valor, por el contrario es enseñarle lo que Dios ha mostrado y nos manda. El hijo lo asimilará, aceptará y en el mañana lo pondrá en práctica en su propia vida.
Los padres requieren de su tiempo como pareja SOLOS. Un tiempo aparte, sin los hijos que no puede ser sustituido, no quiero decir que el tiempo de la familia no sea importante, así mismo como el tiempo de calidad de cada hijo por separado; hablo de un tiempo SOLOS, recuerde que empezaron su hogar solos y al final solos terminarán.

Por tanto deben ser lo suficientemente amigos, amantes de siempre, compañeros y NO desconocidos, apartados e independientes.

3er Enemigo; Nosotros mismos

Con esto me refiero al “Yoísmo”, una palabra inventada para tratar de explicar ese mecanismo personal donde todo gira alrededor del “YO”: yo-primero, yo-segundo, yo-único. No hay lugar par otro, reina solo el egoísmo.
El apóstol Pablo le escribe a Timoteo en su Primera carta y le dice en el capítulo 4:16:
“Ten cuidado de ti mismo”…
En  Romanos  7:18-19 dice:
“Y yo sé que en mí, esto es en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago”.

Todos sabemos la lucha que tenemos con el pecado que mora en nosotros; por lo tanto debemos estar atentos al enemigo, cuando quiere su propia satisfacción y no satisfacer al ser amado, no sacrificándonos por nada ni nadie. El verdadero amor da sin recibir, actúa en lugar de esperar.

Nada como saber de antemano donde está el peligro para poder evitarlo.
¿Entonces qué?
Ya sabemos sobre nuestros Enemigos en el matrimonio…

¿Los dejaremos entrar a nuestro Hogar y tomar posesión de él?
¿Lo dejaremos fuera?

Tú tienes la llave de la puerta de tu casa.






LA MUJER Y SUS MINISTERIOS EN LA IGLESIA

Por Yoli de Mallén




La mujer  fue creada para un propósito específico, no solo ser la compañera idónea de su marido, sino servirle y glorificarle  al único Dios con su vida  y sus acciones. Dentro de las cuales se encuentra, su participación como parte del cuerpo de Cristo, que es la Iglesia.


I. ¿Qué es la Iglesia?


La Iglesia es el cuerpo de Cristo, Cristo es la cabeza y nosotros, todos los creyentes hombres y mujeres, formamos su cuerpo. Efesios 5:22-24


II. ¿Cuándo una mujer cristiana está preparada para trabajar en la Iglesia?


Para una mujer cristiana trabajar en la Iglesia debe primero cumplir con sus prioridades correctamente, estas son, en orden de cómo el Señor le pedirá cuentas:


A. Tener  una íntima y plena comunión  con su Señor, lectura regular de la Palabra de Dios, devocionales personales, oración, asistencia a la Iglesia, vida en santidad, obediencia, sumisión etc.


B. Cumplir a plenitud su deber como esposa, respetuosa, sumisa, obediente, amiga, amante de su esposo, compañero y cabeza-autoridad de su Hogar.


C. Cumplir a plenitud su deber como madre, siendo ejemplo, guía, cuidando cada necesidad de sus hijos según se requiera
.
D. Cumplir a plenitud su deber de administradora del Hogar, orden limpieza, compras, control etc.


Si todo esto esta cumpliéndose a cabalidad, a plenitud, entonces queda lugar para el trabajo de la Iglesia y sus ministerios, el cual no deja de sr muy necesario, para el buen desenvolvimiento de la Iglesia, como cuerpo local.


III. ¿Qué principios demanda la Palabra de Dios para las mujeres, como integrantes de la Iglesia?


A. Debemos congregarnos con fidelidad, es nuestra responsabilidad, el reunirnos, confraternizar con los hermanos, la familia de Dios. Hebreos10:25


B. Debemos ser sumisos a la autoridad espiritual, puesta por Dios que son los pastores, ancianos, en el lugar que hemos elegido asistir. Hebreos 13:17


C. Debemos testificar a otros, hablarles de las buenas nuevas de Salvación, y de las maravillas que Dios ha hecho en nuestras vidas. Hechos 20:21 y 2 Timoteo 4:2
D. Debemos velar el ser ejemplo a otros que están a nuestro lado, y nos observan e imitan. 1 de Timoteo 4:12


E. Debemos discipular y enseñar a otros, nuevos creyentes de todo lo que hemos aprendido y conocemos de la Palabra de Dios, cumpliéndose así con la Gran Comisión. Mateo 28:19-20


F. Debemos aprender y dejarnos enseñar por la Palabra de Dios para cumplirla y obedecerla de Corazón. Salmo 119:33-34


G. Como ancianas o jóvenes, o aún como siervos, con amos terrenales, tenemos deberes que cumplir. Tito 2:3-10


IV. ¿Qué son los dones?


Los dones son regalos inmerecidos que recibe todo creyente cuando se convierte, con el solo propósito de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo y para la Gloria de Dios. Efesios 4:7-12


Así como el cuerpo tiene muchos miembros y cada uno tiene su función que desarrollar, así mismo pasa en la Iglesia con los dones recibidos, cada uno es especial e importante. 1 Corintios 12:4-3


A. Dones que ya NO están en vigencia en el día de Hoy:


1. apóstol (aquella  persona que estuvo con Cristo y vio su muerte y resurrección),
2. profeta ( el que narra los acontecimientos por venir, ya no hay mas nada que añadir la Biblia está completa),
3. evangelista ( lleva el evangelio por el mundo, el evangelio se ha expandido  ya por todo el mundo),
4. sanidad y milagros ( levantaron  muertos, sanaron con la sombra, no morían envenenados por serpientes mortíferas),
5. las lenguas e interpretaciones de lenguas (idiomas, dialectos, especie de traducción simultánea del día de hoy).


B. Dones que están en vigencia en el día de Hoy:


1. Profecía- si se interpreta como predicación del mensaje de Dios. Todos somos llamados a predicar el Evangelio.
2. Pastor-maestro -  solo para hombres que cumplan con los requisitos de la palabra de Dios en  1 Timoteo 3:1-8 y Tito 1:5-9
3. Enseñanza- habilidad de hacer entender, comprender la palabra de Dios. Ej. Profesores de escuela Dominical, clases especiales.
4. Fe- confianza en que Dios oye y responde a nuestras peticiones, conforme a Su voluntad. Se les reconoce como el don le la oración.
5. Sabiduría- es el saber obrar como manda la Palabra de Dios, en cada ocasión que se presenta en su vida. Es importante conocer lo que dice la palabra de Dios.
6. Ciencia- es la comprensión de las verdades del Cristianismo, estudiar la palabra  a fondo.
7. Discernimiento- saber distinguir qué cosas vienen del verdadero Espíritu, y cuales NO.
8. Misericordia- poder mostrar compasión por aquellos que tienen necesidad, espiritual, física o emocional.
9. Exhortación- dar motivación y aliento, animar a los demás  a cumplir y obedecer la palabra de Dios. Poder corregir a quienes están cometiendo alguna falta de manera apropiada.
10. Repartir- dar a los necesitados de forma material: comida, ropa, dinero. No hay que tener mucho para poder repartir al que necesita ayuda.
11. Administración- el pastor es llamado a la administración de la Iglesia, pero este puede ser ayudado por otros líderes o especialistas, Ej. Secretaria, contable, diáconos etc.
12. Servicio- es el don de ayudar, darle asistencia, trabajar según la necesidad que se presente en el momento, ser diligente, Ej. Limpiar, pintar, recoger, ordenar, cocinar, servir a las mesas, cantar, tocar algún instrumento,  arreglar, decorar etc.
13. Presidir- son los líderes, aquellos que establecen metas de acuerdo a la voluntad de Dios, hacen planes para mejorar la situación, pueden ver más allá.


C. Sigamos el consejo y la meta que se le recomendó a Timoteo, palabras sabias del apóstol Pablo, 2 Timoteo 2:15


“Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad”.


Y mientras vivamos, gocémonos de poder participar y trabajar en la casa de Dios, como dice el Salmo 84:1-2. 


“¡Cuán  amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos! Anhela mi alma y aún ardientemente desea los atrios de Jehová; mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo”.














¿IMITO UN MAL EJEMPLO?



Por Yoli de Mallén


¿Cómo me doy cuenta si aún sin querer, estoy siendo víctima de practicar un mal ejemplo?
La Biblia nos habla de mujeres ejemplares, con vidas dignas a imitar;  pero también nos cuenta de mujeres que NO hicieron lo correcto ante los ojos de Dios.


Echemos un vistazo rapidito y veamos por lo menos 5 de ellas, veamos su falta y que  su mal ejemplo me sirva para auto-examinarme.
Qué el Señor me ayude a ser sincera conmigo misma y ver si hay en mí algún pecado , no confesado aún.


Veamos cada caso en particular:


I. Jezabel -  la mujer de Acab, Rey sobre Israel en Samaria, hija de Et-baal rey de los Sidonios (reconocidos por adorar a Baal).
Jezabel fue una mujer perversa, junto a un  esposo igual de perverso y cruel. Pero aún toda su historia es horrible, hoy destacaré lo que pudo llegar a hacer la ENVIDIA  en su vida. Por llegar a desear la viña de Nabot, su corazón malvado maquinó y ejecutó un plan siniestro. 1 libro de Reyes 21:8-10 dice:
“Entonces ella escribió cartas en nombre de Acab, y las selló con su anillo, y las envió a los ancianos y a los principales que moraban en la ciudad con Nabot. Y las cartas que escribió decían así: Proclamad ayuno y poned a Nabot por delante del pueblo, y poned a dos hombres perversos delante de El, que atestigüen contra El y digan: Tu has blasfemado a Dios y al rey, y entonces sacadlo fuera y apedreadlo para que muera”.


La ENVIDIA la llevó a mentir, inventar, destruir, culpar, levantar falso testimonio, hasta matar cruelmente a un inocente.


Y Yo… ¿No he pecado de ENVIDIA?
¿No he deseado lo del otro; pertenencias, éxitos, reconocimientos, puesto, trabajo, dinero, accesorios, belleza, figura, pelo, ojos, carácter, carro, casa?
La ENVIDIA es pecado,  y lleva a cometer otros pecados, debo arrancarla de mi corazón cuanto antes.


II. La mujer de Lot – 
Aparece la historia de Lot (sobrino de Abraham) su acercamiento y penetración a la ciudad de Sodoma y Gomorra, y aparece la mano de Dios que los saca de la ciudad antes de destruirla. Su mujer, la cual no se menciona su nombre, pero sí su amor hacia el mundo que dejaba atrás DESOBEDECE lo que Dios ha dicho, Génesis 19:26 dice:
“Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal”.


Dios habló claro a través de los ángeles que mandó a Sodoma, los cuales prohibieron la mirada atrás, pues tendrían terribles resultados; lo mismo sucede en el día de hoy.


Y Yo… ¿No he pecado de DESOBEDIENCIA a los mandatos de Dios?
¿No he desobedecido una y otra vez la ley perfecta de Jehová?
¿No he deseado volver al mundo que una vez dejé, cuando me convertí?


La DESOBEDIENCIA  es algo que Dios aborrece, le demuestro mi amor por El si le obedezco, por tanto debo arrancarlo de raíz de mi corazón igualmente.


III. La mujer de Job-
Job era un hombre perfecto y justo ante los ojos de Dios, con una familia y posesiones estables. Satanás con permiso de Dios, le quita todo, bienes y familia en un momento, y hasta le permite una sarna maligna en su piel que le torture de día y de noche, continuamente. Su mujer llega a un punto de desesperación tal, que su LENGUA DESTRUCTORA  deja ver todo lo que hay en su corazón contaminado, en Job 2:9 dice:
“Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios y muérete”.


Una LENGUA DESTRUCTORA  solo sabe proferir cosas desagradables, insultos, maldice, deshonra, ofende, menosprecia, falta el respeto, hiere, lastima, daña.


Y Yo… ¿Cuántas veces he pecado con mi LENGUA?
¿He causado dolor, daño, heridas de palabras a mis seres  más queridos?
¿He insultado y ofendido con o sin motivo a  mi manera de pensar?
¿Cuántas veces he peleado hasta con Dios, cuando no entiendo las cosas que permite en mi vida, por que no son de mi agrado?


La LENGUA es un miembro pequeño capaz de contaminar todo el cuerpo, llena de veneno mortal, ¿Voy a permitirle que me domine? Por supuesto que NO, debo arrancar toda contaminación de mi lengua ¡Ya!


IV.  Safira - Mujer  de Ananías. 
Se cuenta el relato Bíblico que vendieron una heredad y sustrajeron del precio; habiendo acordado frente a los apóstoles que darían como ofrenda todo el dinero que ganaran por la heredad.
Su amor por el dinero y AMBICIÓN les llevó a mentirle a Dios y esto provocó la muerte de ambos, Hechos 5:8-9 dice:
“Entonces Pedro le dijo: Dime ¿vendiste en tanto la heredad? y ella le dijo: Sí en tanto. Y Pedro le dijo: ¿Por qué conviviste en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti”. 


La AMBICIÓN y el amor al dinero llevó a Safira junto con su marido, a mentirle a Dios, ofreciendo lo que no cumplieron. No debemos prometer lo que no vamos a cumplir; recordemos que raíz de todos los males es el amor al dinero. Por dinero el mundo hace lo que sea, no tiene freno, se corrompe, ciega el entendimiento y enloquece.


Y Yo… ¿No he sido víctima de la AMBICIÓN?
¿No he querido más de lo que tengo?
¿No he sacrificado a mi propia familia, quitándoles su tiempo con tal de producir más dinero para estar en mejor situación?
¿No he querido estar a la altura de mis amigas adineradas, luciendo como ellas, comprando cosas  innecesarias?


¡Basta Ya! No quiero ese pecado en mi corazón. No quiero el juicio de Dios sobre mí, como tuvo que hacer Dios con Safira.


V. Herodías – mujer de Felipe, hermano de Herodes el Tetrarca con el cual vivía en adulterio.
Herodías estaba llena de ODIO hacia Juan el Bautista por declararle su pecado públicamente de adulterio con su cuñado, maquina un malévolo plan para quitarle la vida. En  la celebración del cumpleaños de  Herodes, provoca con la danza sensual de su hija frente a Herodes  que este la complazca con lo que ella pida, en Mateo 14: 8 dice:
“Ella instruida  primero por su madre dijo: Dame aquí en un  plato la cabeza de Juan el Bautista”.


Un sentimiento de ODIO y rencor no perdonado, lleva a cometer un sinnúmero de pecados, que van formando una cadena irrompible; que amarra y destroza la vida de cualquiera. Trae amargura, desasosiego, falta de paz, tristeza, falta de paciencia, depresión, soledad etc.
Y Yo… ¿No he sentido ODIO y rencor por algo que me han hecho?
¿He guardado tanta amargura, sin llegar a perdonar?
¿He ido cambiando hasta mi manera de ser  con esta cadena de pecados que se van sumando y cargando mi vida?


El guardar ODIO en mi corazón sin perdonar, solo me daña a mí, es muy probable que el causante ni lo sepa, cuanto estoy sufriendo.


¡OH SEÑOR!
Mira esta sierva inútil e indigna ante tus ojos, llena de  pecados sin confesar.
Mira mi corazón sucio de ENVIDIA; DESOBEDIENCIA; con una LENGUA DESTRUCTORA, llena de AMBICIÓN, y con amor al dinero; y sobre todo con un corazón lleno de ODIO por no tener un Espíritu perdonador.


Padre, Perdóname… y ayúdame a poder también perdonar.
Limpia y santifica mi corazón, en el nombre preciosos de Jesús.
Amén.








¿CÓMO GANAR EL CORAZÓN DEL REY?



Basado en el Libro de Ester
Por Yoli de Mallén




Desde niñas, todas queremos y soñamos con ser “reinas”, fíjense que todas deseamos encontrar  como compañero y esposo al famoso “Príncipe Azul”, de los cuentos de Hadas.
Pues una cosa está clara, que para poder ser reinas y ser tratadas como reinas, debemos 1º tratar a nuestro compañero y esposo como un REY.
Veamos algunos ejemplos prácticos en el Libro de  la reina Ester…


I. ¿Cómo ganar el Corazón del  Rey?


A. Debemos cuidar y estar atentas a nuestra apariencia, a nuestra imagen de primera vista. ¿Qué reflejamos a otros, cómo nos ven?
En todo momento la novia se arregla y espera intachable a su prometido, como esposa debe conservar la misma idea aún más.
Ester 2:7  dice que ella era de hermosa figura y de buen parecer…


B. Debemos ser obedientes a la Autoridad establecida por Dios, desde antes del matrimonio, dándole respeto, honra y obediencia a nuestro padres y tutores, pues por Dios han sido puestos.
Ester 2:10 dice que obedecía a Mardoqueo su tío y tutor…


C. Debemos tomar el tiempo necesario para nuestro cuidado personal, entiéndase: un buen aseo, higiene, peso, buena salud. Todo con el propósito de agradar y lucir bien ante nuestro esposo. Investigue qué cosas le agradan que Ud. Use, y partiendo de ahí elija su atavío. Que este detalle no se descuide ni con los años, ni por los hijos, ni por la confianza.
Ester 2:12 dice que las vírgenes duraban 12 meses de atavíos…


D. Debemos estar dispuestas sexualmente cada vez que seamos  solicitadas, es nuestra obligación y mandato de parte de Dios. En 1ª a los Corintio 7 dice que no debemos negarnos sexualmente a nuestros esposos, que nuestro cuerpo les pertenece  y que Satanás puede tomar ventaja de hacerlo por mucho tiempo.
Ester 2:14 dice que ella no venía más al rey salvo que él la llamara…


E. Debemos saber oír consejos de aquellos que nos aman, en este caso de nuestro esposo en materia de qué usar, y cómo lucir mejor. Así se sentirá complacido y estaremos convencidas que le agradamos.
Ester 2:15 dice que Ester se atavió con lo que le aconsejaron era preferido por el Rey  Asuero…


F. Debemos conquistar el corazón de nuestro esposo, que seamos la mejor entre todas, que solo tenga ojos para nosotras.
Ester 2:16-17 dice que el Rey la amó más que a todas las otras…


G. Debemos ser coronadas como “REINAS” de nuestro hogar.
Pero sobretodo ser reconocidas  y  tratadas así por nuestro esposo.
El Libro de la Reina Ester habla  solo, sobre esto.


II. ¿Cómo hablarle al Corazón del Rey?


Debemos estar seguros de que en todo matrimonio vendrán problemas de índole interna  o externa a la pareja.
A. Debemos informarnos bien del problema, la buena comunicación es básica en la pareja. Hay que acudir a la fuente de confianza para informarnos correctamente.
Ester 4:5-7 dice que ella acudió a Mardoqueo…


B. Debemos saber descansar en el Poder de la Oración, llevar el problema a nuestro Dios y depositárselo a sus pies.
Ester 4:15-16 dice que oraron y ayunaron…


C. Debemos estar con el valor y la disposición suficientes de llegar al final del problema, hasta darle la solución definitiva, no importando lo difícil que parezca a nuestros ojos en el momento.
Ester 5:1-2 dice que Ester se arriesgó y entró al palacio del Rey…




D. No debemos tomar decisiones a la ligera, dejemos que el Señor actúe, a Su tiempo.  Así no nos equivocaremos.
Ester preparó 2 banquetes antes de hablarle al Rey…


E. Debemos preparar el ambiente Propicio, el tiempo adecuado, tomando en cuenta las mejores condiciones de manera sabia.
Ester 1:2-5   dice que ella preparó un 2º y gran banquete, consciente de que esto agradaba al Rey…


F. Debemos hablar de forma correcta, solo así recibiremos las respuestas correctas mostrando respeto, sumisión y honra. Cuando se puede lograr una pregunta correcta, se puede esperar una respuesta correcta.
Ester 5:4,8 y 7:3  la reina solicita, si ha hallado gracia ante sus ojos y si le place al rey le complazca y conceda…
Ester 5:3,6 y 7:2 el rey le pregunta a su reina que cual es su demanda pues hasta la mitad de su reina el le daría…


G. Debemos enfrentar el problema hasta el final, su completa solución.
Ester 7:6 dice que ella frente al rey declaró y enfrentó a Amán…


III.  ¿Cómo perder el Corazón del Rey?


No debemos bajo ninguna circunstancia desobedecer una orden dada por nuestros esposos y mucho menos abiertamente provocando enojo, ira y una gran vergüenza delante de todos. Esto es muestra de falta de sujeción de nuestra parte; aparte del mal testimonio que seremos ante los demás.
La reina Vasti provocó ser destronada, por un acto de desobediencia pública, esto aparece en Ester1:10-12.


Este acto  de desobediencia vino  como resultado de un corazón con estas condiciones:


A. Tener en poca estima a su esposo, no reconoce su valor, pierde su admiración ante él. (Ester 1:17)


B. No le muestra la Honra y el Respeto que merece de acuerdo a Su Rol como esposo, amigo, amante y compañero. (Ester1:20)


C. No afirma con sus hechos la Autoridad que representa  la posición de su esposo como cabeza y líder  del hogar, puesta por Dios. (Ester 1:22)
Hacer esto…
Definitivamente provocará perder la corona,  ante tu Rey; la corona real, será arrancada del corazón de tu Rey.
Ester 1:19 dice que la reina Vasti fue quitada para siempre de su lugar…


Hemos visto Cómo ganar el corazón del Rey…
Cómo hablarle al corazón del Rey…  y también
Cómo perder el corazón del Rey.


Algunas de las presentes ya hemos conquistado  a nuestro Rey, trabajemos para ser coronadas, si todavía no lo somos.
Y si ya hemos sido coronadas, está en nuestras manos el seguir luchando con la ayuda de Dios para conservar nuestra Corona.


Y así algún día, no muy lejano también recibiremos de nuestro gran Dios y Salvador la corona de la vida que Dios ha prometido para quienes  le aman, como dice la epístola de Santiago 1






CARACTERÍSTICAS IMPRESCINDIBLES PARA LAS CASADAS


Por Yoli de Mallén


Una vez escuché decir a una sabia mujer:
“El matrimonio no se hizo para todo el mundo”.
En su aclaración a su comentario explicaba que era una ardua tarea, y que no todos podrían lograrla con éxito.


Si vemos  como van las cosas en el día de hoy, definitivamente tenía razón.
Cada vez está más de moda la separación, el divorcio y nuevo matrimonio y en muchos casos ya solo viven juntos o se juntan sexualmente cuando lo desean, sin ningún compromiso o atadura permanente.
No hace mucho era extraño y hasta mal visto un divorciado… ahora lo raro es ver un matrimonio estable que todavía permanezcan juntos sin problemas.


Viendo a través de las Escrituras encontré 6 características preciosas e imprescindibles que las casadas debemos tener siempre presentes, para mantener nuestro matrimonio en VICTORIA, sin caer.
El orden que aparecen no quiere decir que haya una más importante que otra,  por el contrario creo todas deben marchar siempre juntas, completándose mutuamente.


1º  El Respeto y obediencia hacia su marido de Sara  (1 Pedro 3:6)


“como Sara obedecía a Abraham, llamándole señor; de la cual vosotros habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna amenaza”.


El respeto y la obediencia a la autoridad como cabeza, reconociendo la posición en que Dios ha colocado al esposo es la clave para la buena estabilidad de un hogar y un matrimonio exitoso. ¿O Dios se equivoca?


2º  La humildad de Rut  (Rut 3:5-7)


“Y ella respondió haré todo lo que me mandes. Descendió, pues a la era, e hizo todo lo que la suegra le había mandado. Y cuando Booz  hubo comido y bebido, y su corazón estuvo contento, se retiró a dormir a un lado del montón. Entonces ella  vino calladamente, y le descubrió los pies y se acostó”.


Nada como poder reconocer nuestras limitaciones, nuestra dependencia, nuestro lugar, sin peleas, sin discusión, con sencillez de corazón. Oyendo consejos sabios y dejándonos llevar, desechando el orgullo y la altivez. Recordando que el Señor exalta al humilde.


3º  La Disposición y Belleza de Ester  (Ester 2:17)


“Y el Rey amó a Ester más que a todas las otras mujeres, y halló ella gracia y benevolencia delante de él más que todas las demás vírgenes; y puso la corona real en su cabeza, y la hizo reina en lugar de Vasti”.


Toda esposa debe estar bella y agradable a los ojos de su marido en todo tiempo, y debe sentirse privilegiada y honrada si es invitada a tener intimidad con él. Esta relación es honrosa ante los ojos de Jehová. No debe negarse, sino estar lista y dispuesta siempre. ¿O no quieres ser tratada como una reina?


4º  El amor sacrificial de Raquel  (Génesis 29:10-11 y 18)


“Y sucedió que cuando Jacob vio a Raquel, hija de Labán hermano de su madre, y las ovejas de Labán el hermano de su madre, se acercó Jacob y removió la piedra del pozo, y abrevó el rebaño de Labán hermano de su madre.
Y Jacob besó a Raquel, y alzó su voz y lloró.
Y Jacob amó a Raquel, y dijo: Yo te serviré siete años por Raquel tu hija menor”.


Sabemos que la historia aún no termina, luego de esperar  esos 7 años, Raquel fue suplantada por su hermana mayor;  después  por fin cuando se une a Jacob, resulta estéril por un tiempo, donde entrega a su sierva a tener hijos en su lugar. Por fin después de 10 hijos de su hermana y sus respectivas siervas, logra darle a su marido 2 hijos, muriendo es el parto de Benjamín.


¿Queremos más ejemplo de amor sacrificial? Este amor que da sin esperar, que busca la felicidad del ser amado, no la suya propia.


5º La Admiración de la Sulamita   (Cantares 5:10-16)


“Mi amado es blanco y rubio señalado entre diez mil. Su cabeza como oro finísimo, sus cabellos crespos negros como el cuervo. Sus ojos como palomas junto a los arroyos de las aguas, que se lavan con leche, y a la perfección colocados.  Sus mejillas, como una era de especias aromáticas, como fragantes flores; sus labios, como lirios que destilan mirra fragante. Sus manos, como anillos de oro engastados de jacintos; su cuerpo, como claro marfil cubierto de zafiros. Sus  piernas, como columnas de mármol fundadas sobre basas de oro fino; su aspecto como el Líbano, escogido entre cedros. Su paladar, dulcísimo, y todo el codiciable. Tal es mi amado, tal es mi amigo, oh doncellas de Jerusalén”.


Creo no aparece tal grado de admiración hacia su marido en ningún otro libro jamás  escrito, que como narra la Sulamita aquí hacia su esposo y amado el rey Salomón.  Pero esta admiración llevaba a un enamoramiento en iguales condiciones de él hacia ella.


¿Quién no desea un esposo perdidamente enamorado? ¡Admírelo! Recibirá respuesta…


6º La Sujeción de Rebeca  génesis 24:61)


“Entonces se levantó Rebeca y sus doncellas, y montaron en los camellos, y siguieron al hombre; y el criado tomó a rebeca y se fue”.


Sabemos que Rebeca fue dócil y sujeta a la Voluntad de Dios revelada. Dejó su tierra y a sus padres y acompañó al siervo Eliezer a  su encuentro con Isaac, con el cual se casaría aún sin conocerle.


¿Cuántas veces la sujeción nos lleva a dejarnos mover ciegamente,  aún en contra de nuestra voluntad, confiadas en que Dios tiene el control de todo cuanto nos sucede, y al final será lo mejor?


Ser sujetas es una bendición, pues es hacer la perfecta Voluntad de Dios para nuestras vidas. No es ni debe ser una carga, es  trabajar para nuestra felicidad.


¿Quieres un matrimonio Exitoso?


Empieza  poniendo en práctica las 6 características de estas mujeres ejemplares de la Biblia, aprendamos  a sembrar correctamente, para poder cosechar en abundancia.